Khaliyha- Ebony Princess

Official Page

Genre: Interracial Erotic Romance, bwwm

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Excerpt:

PROLOGUE

 

He finally left the baggage claim area of the Kennedy Airport of New York dragging his own suitcase and another with casual clothes that Khaliyha had asked him to bring, since she had taken with her only the African costumes tailored to the meetings that she was going to attend.

First he recognized in the huge hall was the impressive and unmistakable figure of Malik, the refugee from the Central African Republic who had already saved them from the intrigues of hostile actors in their previous stay in the city.

Cristian hugged him affectionately surprising the big man characterized by a more cautious attitude. To his embarrassment Malik took charge of the luggage without the slightest effort.

“The Princess will meet with you at the hotel” He said recalling to Cristian the rather royal treatment given to his wife. “Today she is having a meeting arranged at the last minute and could not come to the airport as she wanted to.”

“The history of my life as a married man.” Thought Cristian.

Already in the car asked Malik if he had any news about clashes between different African ethnic groups on their continent and if they had had repercussions among the expatriate groups in New York.

“In Africa, conflicts have moved to the Central African Republic, my country, and possibly in the near future will arrive in Nigeria. Here the situation is calmer that when you and the Princess were a couple of years ago but we cannot lower our guard.”

These words reminded Cristian that one of Malik´s the functions was acting as a custodian of Khaliyha while she was in the city.

When the African parked his car in front of the hotel Cristian was surprised to see that it was the same in which Khaliyha and he had first met. A wave of memories invaded his mind and a knot formed in his throat but he refrained from making comments.

When they entered at the hotel Khaliyha had just arrived and they met in the lobby the woman threw herself in his arms in a completely unexpected attitude. Guests of the hotel looked askance at that woman richly dressed in her obvious ethnicity silk dress hugging a newcomer looking tired and dressing wrinkled clothes. Seeing the scene with the corner of his eye in a lobby mirror brought Christian even more emotions and they both whined for a second.

Malik cleared his throat to call them into reality and they separated with a certain embarrassment.

“It´s only a week since we last met.”   Cristian told his wife in a tone of false reproach.

“Why then you have red eyes?”

In fact what had worked in the encounter between the two was not the brief recent separation but all the vicissitudes that had occurred since they had left the hotel two years before with their joys and sufferings. No doubt this relatively brief period had transformed their lives in a deep and lasting way.

The woman had already obtained her key at the front desk and guided him towards her room.

“But… this is…”  Sputtered Cristian.

“Yes, it is the same room that we were when we met. I spent several days in another but I ordered the Concierge to move me to it as soon as it was vacant.

The detail moved him again. He knew the value of symbols for his wife and her tenacity to achieve her purposes. Having obtained the same room spoke clearly of the importance Khaliyha granted the event when they had loved for the first time.

They entered the spacious room and the employee left the suitcases. She made him sit on the bed smiling and placed her arms around his neck.

“Mon cher, you don’t know how long I have dreamed with this moment, to relive the most important stage of my life and to taste again its flavor.

 

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“Khaliyha- Princesa de Ébano

Página Oficial

Género: Romance erótico.

Sinopsis:

¿Amas las novelas románticas interraciales? La Dama de Ébano despertará todas tus fantasías ocultas.

Un tórrido romance erótico entre una distinguida dama africana y un joven blanco. Luego de conocerse en Nueva York viajan al África Central, donde la familia de ella tiene posiciones de prestigio y poder.
Interacciones familiares, políticas y dinásticas tienen lugar en medio de las luchas sangrientas entre diferentes grupos étnicos. En el exilio posterior los personajes se ven obligados a tomar decisiones críticas sobre la base de sus roles sociales. Las mismas reflejan sus personalidades y objetivos y tienen un impacto profundo en sus vidas.
La Dama de Ébano es esencialmente una novela romántica con un fondo dramático debido al entorno violento. Su carácter épico resalta los dilemas en la lucha por la libertad, la felicidad y la autorrealización de la mujer negra. Para ello debe sumergirse en los personajes para explicar su comportamiento en toda su complejidad y contradicciones.

Te encantará esta novela.

Extracto:

PRÓLOGO

 

Salió por fin del área de reclamo de equipajes del aeropuerto Kennedy de Nueva York, arrastrando su propia valija y otra con ropa informal que Khaliyha le había solicitado que le llevara, ya que ella había llevado consigo sólo los atuendos africanos adaptados a las reuniones que iba a sostener.

Lo primero que reconoció en el inmenso hall fue la figura imponente e inconfundible de Malik, el refugiado de la República Centroafricana que ya les había salvado de las intrigas de agentes hostiles en su anterior estadía en la ciudad. Cristian lo abrazó afectuosamente, para sorpresa del hombrón, caracterizado por una actitud más circunspecta. Malik se hizo cargo de las maletas sin el más mínimo esfuerzo, para bochorno del joven.

  • La Princesa se reunirá con Ud. en el hotel— le dijo, recordándole a Cristian el tratamiento regio que recibía su mujer— Hoy tuvo una reunión concertada a último momento y no pudo venir al aeropuerto como deseaba.

<< La historia de mi vida de casado>> pensó Cristian.

Ya en el automóvil preguntó a Malik si tenía novedades sobre los enfrentamientos entre los diferentes grupos étnicos africanos en el continente, y si habían tenido repercusiones entre los grupos de expatriados en  Nueva York.

—En África los conflictos se han trasladado a la República Centroafricana, mi país, y posiblemente en el futuro cercano llegarán a Nigeria. Aquí la situación está más tranquila que cuando Ud. y la Princesa estuvieron hace un par de años, pero no podemos bajar la guardia.

Estas palabras recordaron a Cristian que una de las funciones de Malik era la de custodio de Khaliyha mientras ella se encontrara en la ciudad.

Cuando el africano estacionó frente al hotel, Cristian se sorprendió al constatar que se trataba del mismo en el que Khaliyha y él se habían conocido. Una oleada de recuerdos invadió su mente y un nudo se formó en su garganta, pero se abstuvo de hacer comentarios.

Cuando entraron, Khaliyha había recién llegado y se encontraron en el lobby del hotel. La mujer se lanzó en sus brazos en una actitud totalmente inesperada. Los huéspedes del hotel miraban de reojo a esa mujer ricamente ataviada con su vestido de seda de obvio origen étnico abrazar a un recién llegado de aspecto fatigado y ropas arrugadas.  Ver la escena con el rabillo del ojo en un espejo del lobby embargó  a Cristian aún más de emociones y ambos lagrimearon un poco.

Malik carraspeó para llamarlos a la realidad, y se separaron con un cierto embarazo.

—Hace sólo una semana que no nos vemos— dijo Cristian a su mujer en un tono de falso reproche.

— ¿Por qué entonces tienes los ojos rojos?

En efecto, lo que había obrado en el encuentro entre ambos no era la breve separación reciente, sino todas las vicisitudes ocurridas desde habían dejado ese mismo hotel dos años atrás, con sus alegrías y sufrimientos. Sin duda ese lapso relativamente breve había transformado sus vidas en una forma profunda y perdurable.

La mujer ya había obtenido su llave en la conserjería y lo guió hacia su habitación.

—Pero… esta es…— farfulló Cristian.

—Sí, es la misma en que estuvimos cuando nos conocimos. Estuve varios días en otra, pero encargué al concierge que me mudara a ella tan pronto se desocupara.

El detalle conmovió nuevamente al hombre. Sabía del valor de los símbolos para su esposa y de su tenacidad para lograr sus propósitos. Haber obtenido la misma habitación  hablaba bien a las claras de la importancia concedida por Khaliyha al evento en que se habían amado por primera vez.

Entraron en el amplio cuarto y el botones dejó las maletas. Ella lo hizo sentar en la cama y sonriendo echó sus brazos en torno a su cuello.

—Mon cher, no sabes cuánto he soñado con este momento, con revivir la etapa más importante de mi vida y sentir nuevamente su sabor.

 


 

Shaletha- Romance in Manhattan

Official Page

Genre: erotic romance

 

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Synopsis:

A torrid erotic romance between a distinguished African lady and a young white man. After living in New York they travel to Central Africa where her family holds positions of prestige and power.

Familiar, political and dynastic interactions take place in the middle of bloody struggles between different ethnic groups. In the subsequent exile the characters are forced to make critical decisions based on their social roles. These decisions reflect their personalities and goals  and have a profound impact in their lives.

Ebony Lady is essentially a romantic novel with a dramatic background due to the violent environment. Its epic tone highlights the dilemmas in the struggle for freedom, happiness and self-realization of the black woman. It immerses into the characters to explain their behavior in all its complexity and contradictions.
Excerpt:

CHAPTER 1

 

When she entered the room that had been hers when she was a girl the woman felt a knot in her stomach. This happened every time she visited her parents´ house and checked the state of her old belongings. All dolls and stuffed toys were perfectly aligned on her old bed as had been the last time she had entered the room and as they had never been when she occupied it. Some of the posters glued or nailed to the walls with her musical idols of yesteryear still miraculously remained in place, leaving some lighter boxes on the wall where had been those who had fallen.

The woman ran a hand affectionately on the fully armed bed and memory evoked a thousand remembrances of her happy childhood and adolescence. She was then startled by her mother’s voice calling her from the ground floor.

“¿Shaletha. Are you okay?”

Immediately after she heard of her father´s deep voice scolding his wife.

“Helen, Shaletha is in her room; leave her alone with her memories.”

Shaletha removed with her fingertips a tear peeking from her right eye, composed her throat and answered.

“I´ll be right down Mom.”

On leaving she looked in the mirror placed in her wardrobe, which would certainly be filled with the clothes she had left behind when she moved. Shaletha then took a long look to her front and behind with a critical eye and then moaned with satisfaction approving the image that the mirror reflected. Her silhouette was a perfect example of a black woman, with well marked feminine attributes, which since high school provoked comments of her fellow students of all races, particularly those Italians. What the mirror showed her was a firm bust, generous hips, round thighs, well shapely legs and a rear that had always caused envy of her classmates, especially the white girls. The face, certainly beautiful, was framed by a discreet hairstyle away from the fashion of African braids and dreadlocks.

“Shaletha, what is what you need? What is missing to you? The woman sighed without knowing exactly what she meant. She locked the room and went downstairs to talk to her parents.

The dinner conversation had turned almost exclusively on Shaletha´s life. The mother insisted in asking questions about her love life on which she did not have much to tell, and this concerned Helen, while her father asked her affectionately about her working life, a much more satisfying theme for both.

After a silence Helen began to complain about  Alyssa´s behavior, the youngest daughter of the Moore family.

“She´s already nineteen, and now is flirting with those white boys, who we already know what are expecting from her.” Said plaintively Helen.

“You should not complain woman.” Answered angrily the father. “Alyssa has always steered clear of drugs and alcohol. Her grades in school are more than acceptable and we expect she will be able to attend college. She has never brought us problems as his brother has.”

The words were followed by silence. Zion, the second son of the Moore family had recently been released from prison and was fulfilling a plan of rehabilitation for his addiction to drugs. Helen groaned and burst into tears.

“Dad that was a low blow.” Replied Shaletha. “You know Zion is an open wound for Mom.”

The man obviously regretted his words, rose from his chair and ran to hug his wife. The reaction served Shaletha to revalue again the values of the home in which she had grown up. The woman walked over and hugged her parents while she also wiped a tear. The tender scene lasted even a moment until Helen´s breathing regularized.

“Why do you take Alyssa’s friends to heart?”  Asked Shaletha to her mother.  “Have you got reasons to think they are bad companies?”

“We have no way to know.” Said the father. “We have never met them or talked to them.”

“ The problem is that in this way we are destroying the foundations of the black family.” Helen replied.

“Mom. It is not fair to blame Alyssa for destiny of the black family in this country. She has enough responsibility at her age trying to be happy.”

 

Before it got dark Shaletha decided to undertake the journey back home. She said goodbye to her parents and left their house heading for the nearest subway station. She recalled her childhood in that area of Harlem, when the inhabitants lived confined to their homes and did not venture to remain in the streets after the first shadows fell. When walking Shaletha saw a movement among the shadows in a corner where there was no lighting, no doubt a young couple warmly embracing ignoring the environment surrounding them. Shaletha had necessarily passed by them on her way without the kids perceiving her presence. As she discreetly looked at them her heart sank. At the dim light she could see the blond hair of the young boy mixed with the dark skin of the girl. As she recognized the faces Shaletha did not know for a moment how to react. Alyssa was passionately kissing who a few  days earlier had presented as a simple college classmate, a Russian born named Ivan with a last name impossible to remember.

The woman took the subway at the 125th Street station and at that late time managed to travel sitting. In the long journey her mind connected the recent events with certain thoughts that lately recurrently returned to her mind. At thirty-three years Shaletha Moore could not complain about her life or her achievements. After her studies she had found work as a fashion designer at a major textile firm. Important business involving a lot of money depended on her decisions and she was well paid for her work. She had moved from Harlem and had finally rented a totally renovated and very well equipped old apartment  in Brooklyn Heights, a quiet and well connected area located just minutes away from their work. When taking vacations Shaletha could afford to choose the best beaches around the continent, which were her favorite destinations. For work reasons she was constantly traveling throughout the Americas and Europe. She was always elegantly dressed and could allow every whim, which anyway were very discreet. She spoke well and was invited to all kinds of events, in which her profession was lavish. They were not little achievements for a girl from Harlem. And yet …

From some cell phone or a tablet arose amid the noise of the subway running at full speed the notes of an old interpretation of The Rose by Bette Midler.

 

When the night has been very lonely

And the road has been too long

And you think that love is only

For the lucky and the strong …

Shaletha-Romance en Manhattan

Página oficial

Género: romance erótico

Encuéntralo en:

Amazon Kindle. e-books:  goo.gl/r5tRzd

Apple, Barnes & Noble, Kobo, Scribd y otros: https://books2read.com/u/4XgnGe

Sinopsis:

¿Amas las novelas eróticas interraciales? Shaletha-Romance en Manhattan despertará todas tus fantasías y tus deseos ocultos.

Una hermosa mujer afroamericana conoce en Nueva York a un joven extranjero. Un tórrido romance comienza en un ambiente cuyos valores respecto a la aceptación de parejas interraciales están en transformación. La mujer va experimentando en su vida la liberación de ciertos tabúes y va uniendo los fragmentos sueltos de su vida.

La pareja va construyendo su relación venciendo algunas adversidades procedentes de las circunstancias que les toca vivir.

Una nouvelle de actualidad con sagaces introspecciones de actitudes tan arraigadas como inadvertidas.

Su lectura te va a emocionar.

Extracto:

Capítulo 1

 

Al entrar en la que había sido su habitación de niña sintió un nudo en el estómago. Esto le ocurría cada vez que visitaba la casa de sus padres y pasaba a revisar el estado de sus antiguas pertenencias. Todas las muñecas y juguetes de peluche estaban perfectamente alineados sobre su antigua cama como habían estado la última vez que había entrado en el cuarto y como jamás habían estado cuando ella lo ocupaba. Algunos de los posters pegados o clavados en las paredes con sus ídolos musicales de antaño permanecían aun milagrosamente en su sitio, dejando algunos rectángulos más claros en la pared donde habían estado los que se habían caído.

La mujer pasó cariñosamente una mano sobre el lecho perfectamente armado y su memoria evocó mil recuerdos de su infancia y adolescencia. La sobresaltó la voz de su madre que le hablaba desde la planta baja.

-¿Shaletha, estás bien?

Luego oyó la voz grave de su padre que regañaba a su mujer.

  • Helen, está en su cuarto, déjala tranquila con sus recuerdos.

Shaletha retiró con la punta de sus dedos una lágrima que asomaba en su ojo derecho, compuso la garganta y contestó.

-Ya voy mamá.

Al salir se miró en el largo espejo de su placar, el que estaría seguramente lleno de la ropa que había dejado atrás en su mudanza. Se miró largamente por delante y por detrás con mirada crítica y luego exhaló un gemido que en realidad era de aprobación. Su silueta era un perfecto ejemplo de una mujer negra, con atributos femeninos bien marcados, los que desde la escuela secundaria provocaban comentarios de sus compañeros varones de todas las razas, particularmente de esos italianos. Lo que el espejo le mostró era un busto firme, las caderas generosas, muslos redondos, piernas bien contorneadas y un trasero que siempre había causado envidia de sus compañeras, sobre todo de las blancas. El rostro era sin duda bello y estaba enmarcado por un peinado discreto, lejos de la moda afro o las trenzas y rastas.

-¿Shaletha, que es lo que te falta? –suspiró sin saber bien a qué se refería. Cerró la habitación y bajó a hablar con sus padres.

La conversación de sobremesa había girado sobre la vida de Shaletha casi exclusivamente. La madre le hacía insistentemente preguntas sobre su vida sentimental sobre la que no tenía mucho que contar lo que preocupaba a Helen, mientras que su padre la interrogaba afectuosamente sobre su vida laboral, tema mucho más satisfactorio para ambos.

Luego de un silencio Helen comenzó a quejarse por el comportamiento de Alyssa, la hija menor de los Moore.

-Ya tiene diecinueve años, y está tonteando con esos muchachos blancos, que ya sabes lo que esperan de ella.- Dijo en tono quejumbroso.

-No debieras quejarte mujer.-  Respondió enojado el padre.- Siempre se ha mantenido al margen de las drogas y el alcohol. Sus notas en la escuela son más que aceptables y tendrá la posibilidad de asistir a la universidad. Nunca nos ha traído problemas como su hermano.

Las palabras fueron seguidas por un silencio. Zión, el segundo hijo de los Moore había salido recientemente de prisión y se hallaba cumpliendo un plan de rehabilitación de su adicción a las drogas. Helen emitió un gemido y prorrumpió en llanto.

-Papá, eso ha sido un golpe bajo.- Repuso Shaletha.-Sabes que Zión es una herida abierta para mamá.

El hombre, evidentemente arrepentido de sus palabras se levantó de la silla y corrió a abrazar a su esposa. La reacción sirvió a Shaletha para revalorizar una vez más los valores del hogar en que se había criado. Se acercó y abrazó a sus padres mientras también ella enjugaba una lágrima. La tierna escena se prolongó aun unos instantes mientras Helen regularizaba su respiración.

-¿Por qué te tomas tan a pecho los amigos de Alyssa?- Preguntó a su madre-¿Crees que son malas compañías?

-No puede saberlo.-dijo el padre.-Jamás los hemos visto ni hemos hablado con ellos.

-Es que de esta forma se sigue destruyendo a la familia negra.- Contestó Helen ya más repuesta.

-Mamá. No es justo responsabilizar a Alyssa del destino de la familia negra en este país. Bastante responsabilidad tiene ella a su edad con tratar de ser feliz.

Antes de que hiciera oscuro Shaletha decidió emprender el viaje de regreso a su casa; se despidió de sus padres y salió de la casa dirigiéndose hacia la estación más cercana del metro. Recordó su infancia en esa zona del Harlem, cuando los habitantes vivían recluidos en sus hogares y no se aventuraban a permanecer en las calles al caer las primeras sombras. Al caminar vio un movimiento entre las penumbras en una esquina en la que no había alumbrado público, sin duda una pareja de jóvenes abrazándose efusivamente sin prestar atención al medio que los rodeaba. Shaletha tuvo necesariamente que pasar junto a ellos en su camino sin que los muchachos percibieran su presencia. Al mirarlos discretamente su corazón dio un vuelco. A contraluz pudo divisar el cabello rubio del muchacho mezclado con la piel oscura de la joven. Shaletha no supo por un momento a qué atenerse al reconocer los rostros. Alyssa estaba besando apasionadamente a quien le había presentado días atrás como un simple compañero de la universidad nacido en Rusia de nombre Ivan y apellido imposible de recordar.

La mujer tomó el metro en la estación de la calle 125 y a esa hora consiguió viajar sentada. En el largo viaje su mente conectó los episodios recientes con ciertos pensamientos que últimamente retornaban a su mente. A los treinta y tres años Shaletha Moore no podía quejarse de sus logros. Luego de sus estudios había conseguido trabajo como diseñadora de modas en una firma textil importante; de sus decisiones dependían negocios que involucraban mucho dinero y se le pagaba muy bien por su trabajo. Había salido del Harlem y finalmente había alquilado un departamento antiguo pero refaccionado a nuevo y muy bien equipado en Brooklyn Heights, una zona tranquila y ubicada a pocos minutos del metro de su trabajo. Cuando tomaba vacaciones podía permitirse elegir las mejores playas de todo el continente, que eran sus destinos turísticos preferidos. Por razones de trabajo debía viajar constantemente por las Américas y Europa. Vestía elegantemente y se podía permitir todos sus caprichos, que de todos modos eran muy discretos. Se expresaba muy bien y era invitada a todo tipo de acontecimientos, en los que su profesión era pródiga. No era poco para una chica de Harlem. Y sin embargo…

De algún celular o Tablet surgían en medio de los ruidos del metro corriendo toda velocidad las notas de una vieja interpretación de The Rose por  Bette Midler.

When the night has been too lonely

And the road has been too long

And you think that love is only

For the lucky and the strong…(1)

 

  • Cuando la noche ha sido muy solitaria

Y el camino demasiado largo

Y tú piensas que al amor es sólo

Para los afortunados y los fuertes…